3/16/2013

La receta de Ramira...






Desde la carretera que va de México aTuxpan pueden verse sus vuelos en redondo, siempre repelentes a la vista. Para muchos, estas aves llegaron a a calcularse en casi 5 mil  zopilotes, hacinados en el basural de Huauchinango,y lo insólito es que para algunos, estas aves rapiñeras se convirtieron en una especie de  medicina mágica que lo mismo sirve para combatir al cáncer, que para dar mas años a los enfermos de Sida,o para proteger a policías y narcos de una muerte esperada...
La fama de los poderes curativos del zopilote trascendió las fronteras regionales debido a la carencia de médicos y medicinas en esas zonas mexicanas donde la pobreza mata, asi que los zopilotes se convirtieron en un negocio más para los distintos encargados del tiradero: a los narcos y a los políticos los pepenadores venden cada zopilote  en el equivalente en pesos  a 100 o 200 euros, todo depende del tamaño y también de quién lo captura, de si se quiere vivo o muerto, con plumas o pelado.
A Totolapa, en una ranchería antes llamada El Sifón –por las pozas que están cerca- llegan decenas de enfermos o sus familiares provenientes de distintos puntos de Puebla y de otros del sur del país, movidos por la desesperación de hallar una cura a los males que les minan el cuerpo, pero no el espíritu...
“El zopilote tiene muchas propiedades, tiene mucho anticuerpo. Imagínese que come pura cosa envenenada, pura basura y no se muere”, respondió doña Ramira, que lo mismo ha comido la carne del zopilote que tomado su sangre o se ha preparado una sopa o una tizana de plumas y pico...
Asegura que cuando le diagnosticaron cáncer sintió desesperanza porque se enteró de su enfermedad cuando no había más alternativa que someterse a un agresivo tratamiento de quimioterapia.
Y en ese ir y venir a los hospitales públicos, se encontró a un hombre que había estado desahuciado y de quien recibió la recomendación del remedio: “coma zopilote”...
Buscó orientación sobre la forma de guisar al ave que siempre se asocia con la muerte y se encontró que la forma de tomarlo tiene que ver con el grado de avance de la enfermedad, de eso depende su dosis y la manera de servirlo: “si tiene un tumor se toma caliente, si tiene leucemia se toma tibio,si tiene artritis,por ejemplo,se deja reposar en su jugo toda una noche al sereno...”. Y algunos usan las plumas del zopilote para curar heridas de bala o de arma blanca...
Sabiendo esto,la mujer primero se puso a rezar, luego a buscar un zopilote y fué cuando recurrió a un vecino para compartir un zopilote entre ambos. El vecino tenìa  una pierna gangrenada “negra, negra” y necesitaba comer la carne del animal carroñero para“espantar a la muerte",según Ramira cuenta.
El problema fue  conseguirlo, pero pronto supo que en el basurero de El Sifón los vendían o, si tenía suerte y se topaba con un pepenador bondadoso, hasta se lo regalaban, y así fue.
El problema entonces fue agarrarlo, fue afortunada: un golpe seco, un breve chillido y sobre la carretera quedó el cadáver de un pobre perro que no supo eludir a un automóvil...Diez minutos más tarde planea en el cielo una silueta negra, luego otra, casi en seguida una tercera, y otra más.
En poco tiempo una docena de zopilotes, que se antojan surgidos del Mictlán devoran los despojos. Concentrados arrancan tripas y pellejos, tragan cuanto pueden, y una vez saciados, levantan el vuelo para ir a reposar en lo alto de un árbol donde harán la digestión... Uno en el árbol no tiene suerte, es el que recibe la certera pedrada y el que a ella “le salvrará la vida”.
Se cuenta en esos lugares de pobreza extrema que la carne de zopilote da fuerza a enfermos de Sida o que ha curado la tuberculosis: la cura radica en la creencia-falsa- de que el zopilote fortalece las defensas del cuerpo y que al ingerirlo se debe estar plenamente convencido de que la sanación es posible. Es, a final de cuentas, un asunto de fe y de miseria.
Caldo de zopilote, según la receta de Ramira:
Al  zopilote se le mata y se le cuelga para que desangre, luego se despluma en seco, no lo meta al agua caliente pues "perdería propiedades".Luego de desplumarlo hay que partirlo en cuatro, ahora sí hay que ponerlo a hervir sin sal ni nada, hasta que quede un caldo muy concentrado y tomárselo...
Y seguro es que no le matará el cáncer,porque antes tendrá una muerte fulminante por  disentería,cólera o hepatitis...


-------------------------->   Zuicidio

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